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Ensayo

El Trono de tu Esencia

Nadie siente lástima por el que no es consciente. El trabajo duro no garantiza el éxito. Fija tu rumbo, colócate en el camino. La parte del trabajo duro… es opcional. Si ya dominas el arte de conocerte a ti mismo, entonces te sugiero que apuntes a alturas aún mayores. No sé si te has dado cuenta, pero nunca se menciona a los dioses quejándose de su suerte. Simplemente cumplen sus tareas, y hay una razón para ello. Los dioses no piensan como tú; no usan la mente analítica para fijarse metas. Sienten su verdadera naturaleza y luego usan sus capacidades mentales para crear los resultados que desean. Su cerebro no está encendido la mayor parte de su existencia; por eso viven en el Paraíso, el Monte Olimpo, el Nirvana, etc.

Me parece gracioso cómo tanta gente que, “trabaja duro” en esencia son miserables. Incluso quienes triunfan a causa del trabajo duro no son más felices que cuando empezaron. Siempre me ha parecido gracioso…

No sé tú, pero si necesito unir algo con un clavo, uso un martillo o un taladro, no unas pinzas.

Si quieres sentir cierta emoción, ¿Por qué no te analizas a través de la meditación u otros métodos internos? Si naciste en un entorno hostil y quieres cuidar a quienes te rodean, entonces definitivamente vale la pena buscar soluciones externas, cómo ganar más dinero o mudarte a otra zona. Los problemas externos piden soluciones externas. Pero, ¿De dónde salió esta creencia de que lo externo se ocupa de lo interno? Aunque no lo creas, sentándote en quietud contigo mismo y reconociendo tus miedos e ideologías puedes avanzar más hacia la felicidad que alguien que se ha deslomado durante veinte años. Créeme, he estado del lado receptor de los celos de personas mayores que yo que no empezaron a hacer esto antes.

Te recomiendo que te sientes contigo mismo en silencio total e imagines el mejor escenario posible que creas que te hará SENTIR exitoso. Así es, SENTIR exitoso. Al ser humano en realidad no le importan las cosas materiales. No equivalen necesariamente a la emoción. Es algo que la gente se da cuenta demasiado tarde. Piénsalo a fondo y SIENTE de verdad lo que ese mejor escenario evoca en ti.

Algo que podría añadir, está científicamente comprobado que el cerebro no puede diferenciar entre un escenario ficticio y el hecho físico real. Por eso este método funciona tan bien, porque lo que creas en tu mente será una simulación perfecta de lo que realmente sentirás. Luego puedes empezar a añadir y quitar variables de tu resultado hasta que coincida con la emoción que deseas. Una vez reconocida, fija la dirección y no mires atrás. Cuanto más avanzas, mejor te vuelves para sortear obstáculos (P. D. suelen ser personas) y manejar tus emociones. No seas como esa gente que posterga el acto de conocerse a sí misma “trabajando duro.”

Un individuo que desea ver el océano pero no fija su rumbo terminará escalando una montaña. Otros lo vitorean diciendo, “¡Qué gran trabajador es!” Pero al final pasará su tiempo escalando una meta que en primer lugar nunca quiso. En la cima verá el océano del otro lado y se dará cuenta de que desperdició toda su vida sol@ porque no se sentó al inicio del camino a ver de verdad hacia dónde se suponía que debía ir. Puede hacer un berrinche y culpar a sus dioses o a otras entidades, pero la única persona a la que puede culpar es a sí mismo.

Nadie siente lástima por el que no es consciente. El trabajo duro no garantiza el éxito. Fija tu rumbo, colócate en el camino. La parte del trabajo duro… es opcional.

Si ya dominas el arte de conocerte a ti mismo, entonces te sugiero que apuntes a alturas aún mayores. No sé si te has dado cuenta, pero nunca se menciona que los dioses se quejen de su suerte. Simplemente cumplen sus tareas, y hay una razón para ello. Los dioses no piensan como tú; no usan la mente analítica para fijarse metas. Sienten su verdadera naturaleza y luego usan sus capacidades mentales para crear los resultados que desean. Su cerebro no está encendido la mayor parte de su existencia; por eso viven en el Paraíso, el Monte Olimpo, el Nirvana, etc.

¡Siente lo que te emociona! ¡Siente lo que te hará pleno! ¡Luego usa todas tus habilidades y capacidades para lograrlo! Los dioses no hablan de su vida ni de sus logros porque recorren su camino cada día. Lo que a ti te parecen monumentos, para ellos son sucesos cotidianos. Como dijo un rapero famoso, “¡Los logros de tu vida son mi martes!” Así que emprende tu camino y mide tu éxito por tu plenitud y tu paz mental. Olvídate de los mortales y su análisis. Sé como un dios y observalos temblar a tus pies. Todo mientras contemplas el atardecer y te sientas en el trono más codiciado de todos…el asiento de tu esencia.