He conocido anti-todos toda mi vida, personas que se oponen a individuos e ideologías en las que no creen y los resienten por sus fechorías. Toman bandos, inician guerras, destruyen vidas. Tienen control de su propia vida, tienen opiniones firmes, no le responden a nadie…¿o así parece?
Veamos una historia con visión aumentada.
Hay un león que odia la forma de vivir de un tigre. El león se enorgullece de cómo cuida a su familia; es el más fuerte y, por lo tanto, con derecho al hígado (la parte más nutritiva de la presa.) Mira al tigre y ve a un holgazán, un solitario, alguien indigno de cuidar de su propia familia. El león va camino a volverse dueño de sí mismo, ESFORZANDOSE por el destino que le aguarda. El tigre es un esclavo, de la pereza, de la avaricia, al menos en los ojos del león. Cuando el tigre va al sur, el león va al norte. Cuando el tigre va al oeste, el león va al este. El tigre come, el león ayuna. El tigre descansa, el león merodea. El tigre es casto, el león se junta con la leona.
En este mundo mítico donde coexisten estas dos especies, llega un día en que el león ve al tigre acechando una zona llena de presas, así que le dice a su manada de leones que deben cazar en otra parte. La leona le dice que hay suficiente para todos, pero el león no quiere saber nada de eso. Se van y dejan que el tigre se quede con el excedente.
El tigre caza la presa y, mientras come el hígado, mira hacia los leones y se dice a sí mismo, “Mmm, no sabía que habia leones por estas partes.”
Hablado como un verdadero maestro.
¡¿Cómo podrías ser dueño de ti mismo si aquello a lo que te opones dicta cada uno de tus movimientos?! Eres peor que un esclavo común. Eres uno ciego. Un individuo que se esfuerza nunca llegará a ser, porque esforzarse es en sí mismo un estado. Un estado infinito de nunca ser, un estado infinito de insatisfacción y falta de plenitud. Solo quienes se sientan en quietud y encarnan lo que son se dan cuenta de que siempre han sido maestros.
Como dijo una vez el místico Osho, “Un maestro nunca nace del esfuerzo. Solo los esclavos tratan de volverse maestros. Un maestro simplemente es un maestro”.